Consulta Popular en Jáchal: “Decapitaron la génesis de la Democracia: votar, elegir, opinar”

Consulta Popular en Jáchal: “Decapitaron la génesis de la Democracia: votar, elegir, opinar”

El proyecto de ordenanza para que se llame a una consulta popular en todo el territorio de Jáchal fue nuevamente la herramienta que usó el Uñaquismo para decapitar la génesis de la democracia: votar, elegir, opinar…

El cogobierno de las empresas mineras fue otra vez el que se impuso por intermedio de sus  serviles de turno. Demostrando, como lo viene haciendo desde hace más de veinte años, que no les importa el recurso natural más preciado como lo es el agua.

Lo otro, un final anunciado. El proyecto se presentó tarde y mal. Que si, que no, y nada. Felipe Tañez y Analia Carrizo se habían comprometido a presentarlo apenas iniciaran su gestión (casi dos años). Uno de los argumento era que no se “haga política” con el proyecto, mientras el oficialismo hizo campaña con la minería y repartió guita  a paladas para comprar conciencias. ¿Inocencia o qué?

El caso es que se presentó hace unos días. Un copio y pego de artículos y leyes. Poca argumentación propia y nada de convicción política. Lo firmó solo Tañez, no se sabe bien por qué no lo firmó Carrizo. Le dejaron “picando” la pelota al oficialismo para archivarlo y/o rechazarlo.

Se trató sobre tablas y sin despacho de comisión, pero trataron de “fundamentar” los concejales el por qué si y el por qué no. Tanto lo de un bloque como el otro, fue muy pobre.

El Concejal Ortega enredado entre lo que parece que le contaron de la aplicación de una ley y una retórica “cantinflezca”, intentó descalificar el proyecto de Consulta Popular. Que era una idea de la Asamblea. Que era un proyecto de Diego Seguí. Que las firmas no tenían hoja de presentación. Basó parte de su ataque en una nota periodística de nuestro diario on line (gracias por leernos) que no demostró nada de lo que pretendió. Hablo de promesas de campaña y las fusionó con el delito de “tráfico de influencias”… Hemos escuchado muchas pelotudeces, grandes pelotudeces y lo que dijo el concejal Ortega. Luego mocionó para que el proyecto en cuestión pase a archivo.

Cuando pidió la palabra el concejal Godoy y después de haberlo escuchado, me acordé de lo que decía una abuela: “Mijo, si no tiene nada bueno pa´ decir, mejor no diga nada…”

La presidenta del concejo, Cintia Aballay,  hizo una encendida defensa de las leyes y sus “aplicaciones” y “jurisdicciones”. Dijo (créame, clarito dijo): “No le mienta a la gente”. “No generen falsas expectativas”. Evidentemente no se acuerda ni le interesa que le hagamos recordar todas las mentiras y las falsas expectativas políticas que el gobierno que ella integra (ahora y antes) viene realizando. Tampoco la vimos ni la escuchamos decir nada, en defensa de la aplicación a raja tabla de las leyes, cuando el hijo del intendente fue denunciado por violencia de género, ni mucho menos cuando el hermano del intendente fue denunciado por abuso sexual a una menor.

Sabido era que el proyecto de consulta popular necesitaba los 2/3 (dos tercios) de los votos de los concejales para ser aprobado. Eso no era posible porque solo tenían los tres votos: Tañez, Carrizo y Balderramo. Ningún concejal del oficialismo lo iba a votar. Hasta pudieron abstenerse e igual el proyecto no iba a pasar. Pero esta era una determinación política, demostrando la intención y vocación para  que el Jachallero vote, y listo. Esgrimieron, como hace años, que la justicia electoral no lo iba a permitir. Eso es “harina de otro costal”. Los concejales debían decidir políticamente y poner en manos de los ciudadanos la posibilidad de votar. ¿O sabían que perdían? ¿No lo escucharon a su Intendente Miguel Vega que, delante del Uñac, les dijo a los productores que “los iba a hacer cagar en la consulta”?

La votación salió tres a tres. O sea, no se consiguieron los, (le juro que es cierto, no es un chiste), los “3/4” (tres cuartos) de los votos, dijo la presidente del Concejo Cintia Aballay… Tres cuartos es una botella de vino, un par de medias, pero no una votación calificada en el Concejo Deliberante. Dos tercios (2/3) señora presidente Cintia Aballay. Dos tercios de seis, son cuatro.

La injusticia política otra vez puso su cara. Con sus caretas y sus bufones. Ahora el 14 de noviembre eran los mismos caretas y los mismos bufones y la gente los volvió a votar… ¿La culpa no es del chancho…?